A mí me vuelve loco.
No me malinterpretes. Quiero ganar. Y me duele pensar que hace mucho tiempo que tú, quizás, no has pronunciado una frase como esta.
Quiero ganar, he dicho. ¿Para qué?
Quizá sea por la adrenalina de estar en un festival de +10.000 personas haciendo que mis zapatillas se llenen de barro.
Quizá me enciende ese reconocimiento que me profesan al entrar a un club, o al backstage de un festi.
Quizá pelearte con los técnicos de luces porque la de trabajar no se la saben es una frustración que no te provoca tanto placer como a mí.
¿He dicho pelearme con los trabajadores del festi? Si sigo hablando me cierran la cuenta.
Quizá sea porque hace solo 3 años vivía con 500€ y no tenía el dinero para arreglar la puerta del coche que tenía rota.
(foto real)
¿Cuándo fue la última vez que empuñaste la cámara de tu trastero decidido a ganar dinero con ella?
Decidido te estoy diciendo, ostia.
Nada de hacer un trabajito de 100 euros a ver si la cosa funciona.
¿Voy a enseñarte a sacar fotos?
Tranquilo tigre. Primero voy a motivarte a ganar dinero con lo que te gusta.
Y voy a hacerlo cada día. Con una foto diferente,
porque, si eres como yo, te gustan los libros con dibujitos y no la mierda esa que te obligaban a leer en la ESO.
Cada día te voy a contar un secreto. Uno de una larga lista,
de la lista de cómo me convertí, en solo 3 años,
en un fotógrafo a nivel nacional en festivales en los que el 90% de mis competidores solo sueñan en tener.
Y conocerás los secretos de los grandes, los que organizan tu fiesta favorita, que descubrirás que no son tan locos como tú pensabas,
que, por sobre todas las cosas:
Porque tú quizás estás armando algo. No sé qué fiesta es, no sé qué cámara te vas a comprar,
Así te guste hacer fotos de fiesta, o te disguste no tener la vida que crees que te mereces,
si te gusta lo que te acabo de decir,
o te quieres motivar bien duro por las mañanas,
te apuntas abajo:
Te vas a llevar una decepción si esperas leer a un chico educado, vestido de negro todos los días y con un respeto inmenso hacia un público femenino que, sorpresa, SÍ es expuesto en tus fiestas favoritas como atractivo para que tú PAGUES.
Esa realidad te va a pegar como una ostia en la cara,
y si no estás preparado para leer las crudas realidades del mundo de la noche, contadas desde los ojos de un chavalín,
lo mejor es que NO te apuntes y cierres esta página ahora mismo.